sábado, septiembre 15, 2007

El registro de nuestros sueños.

Lo primero que se debe tratar de hacer es tomar nota de todos los sueños que recuerde. Al principio puede ser que se despierte tres o cuatro veces por noche, porque hay un sueño por anotar. Con el tiempo la experiencia le dirá cuáles sueños son lo bastante importantes como para justificar todos los apuntes que pueda tomar, y cuáles puede "dejar pasar". Pero al principio es importante adquirir el hábito de tomar nota de todos los sueños.

Tenga en su mesa de noche un cuaderno -o, mejor aún, hojas sueltas- y un lápiz y, si quiere evitar que su pareja se despierte, también una linterna o una lámpara individual. Es importante tomar las notas lo antes posible después de despertar, abra el cuaderno, tienda la mano para tomar el lápiz, permanezca tendida unos instantes, permitiendo que el sueño, repose en su mente. Después anote el símbolo o incidente más importante del sueño. Si éste ha empezado a desvanecerse (como sucede a menudo) no trate desesperadamente de recordar; cuanto más empeño ponga, peor será. De nuevo permanezca quieta, deje que su mente juegue con la idea del sueño hasta encontrar algo.

Ya completamente despierta, anote la fecha y reserve unos minutos para iniciar su registro. Tal vez no tenga mucho tiempo, a no ser que haya puesto su reloj despertador para que suene media hora antes del momento en que suele comenzar su jornada. Pero por lo menos lea sus notas originales y añada algo que se le ocurra; descubrirá que, a menudo, puede ampliarlas considerablemente después de un intervalo de más o menos diez minutos.

Observe el estado de ánimo del sueño (feliz, triste, nostálgica). ¿Qué siente acerca del sueño en el momento de la revisión? (¿tranquilidad, miedo, preocupación, agrado?) Trate de recordar si algo en lo que pensaba en el momento de dormirse pudo haber provocado ese sueño, y tome nota de ello. Más tarde, cuando tenga tiempo libre, transcriba el sueño adecuadamente. Tal vez le resulte útil emplear una especie de formulario que te recomiendo al final.

Según Jung, la interpretación de los sueños se desarrolla en tres etapas. Primero hay que buscar las alusiones evidentes del sueño a la situación presente, a la vida del soñante en ese momento. Después se debe atender al "contexto cultural” del sueño: la relación con la época, tomando en cuenta no sólo su contenido real sino también su estado de ánimo y su atmósfera. En tercer lugar, Jung pone énfasis en el probable significado arquetípico: el sueño visto en el contexto de la vida del conjunto de la humanidad, los instintos y las emociones que todos compartimos como herencia natural de los milenios de desarrollo de la especie humana.

No se preocupe si al principio no logra captar el fundamento de la interpretación de los sueños, si no puede siquiera ordenar su sueño en una secuencia lógica, de modo que cuando haya terminado de registrarlo todavía parezca un revoltijo de incidentes o símbolos, y no una historia o un relato. Esto ocurre con frecuencia.

Lo principal es tomar nota de todo lo que se recuerde del sueño y de las reacciones inmediatas a él; tanto al soñar como más tarde, cuando ya esté despierta. Pensando en las respuestas emocionales muy a menudo se recuperarán símbolos o incidentes aparentemente olvidados; es muy importante anotar todo lo que se pueda. Al empezar a interpretar, todo lo relacionado con el sueño tiene que tomarse como un indicio de lo que el sueño quiso decirnos; absolutamente nada, aunque parezca superfluo, carece de importancia.

Fecha y Hora aproximada del sueño.
1.- Sueño: escriba el sueño en forma de relato (por fantástico que parezca).
2.- Animo: ¿Cómo se sintió durante el sueño?
¿Cómo se siente ahora?
Le parece que el sueño…
a) le advertía sobre algo
b) lo tranquilizaba
c) le dio consejo.... etc., etc.
3.- Simbolismo: ¿Cuál es el principal símbolo del sueño, y a quién o qué representa?
4.- Contexto: ¿Quién o qué podría haber provocado el sueño

domingo, septiembre 02, 2007

Pesadillas.

Las pesadillas son sueños alarmantes que nos despiertan y nos impiden reanudar nuestros sueños. Casi todos hemos experimentado un sueño que provoca ansiedad o miedo. Algunas personas sueñan con la misma pesadilla repetidas veces. Otros sufren pesadillas cuyo contenido cambia a pesar de contener el mismo mensaje. Son comunes sueños en que la persona se cae, es perseguida, atacada, llega tarde para un examen, es incapaz de moverse o gritar, está desnuda en público… este tipo de sueño suele reflejar la incapacidad del soñador para reconocer y resolver los conflictos en la vida real en relación al tema que muestra la pesadilla.

Es importante destacar que las pesadillas recurrentes intentan dar un servicio importante al soñador. Si, al tener una pesadilla, nuestra reacción es intentar olvidarla cuanto antes, entonces perdemos una ocasión para aprender de ellas y no haremos caso al mensaje que nos intentan transmitir. En este sentido, las pesadillas se pueden considerar como una forma de identificar y tratar problemas personales. A veces nos advierten sobre pautas de comportamientos actuales o desequilibrios psicológicos que debemos resolver. Si logramos hacer caso al aviso y buscar una solución en la vida real, dejaremos de tener la pesadilla, o volveremos a tener el sueño pero con otro final, la conclusión ideal, que representa la prueba definitiva de que hemos resuelto el problema.
Las pesadillas se tienen por uno de estos motivos:
. Un estado emocional débil
. Un recuerdo (consciente o subconsciente) de un acontecimiento traumático
. Un factor externo (el ruido que hace la calefacción o aire acondicionado al apagarse todas las noches) del que no somos conscientes pero que detecta nuestro cerebro, produciendo un cambio brusco en el sueño
. Una mala digestión si se duerme inmediatamente después de haber comido mucho.
. Una personalidad caracterizada por ansiedad, inseguridad o nerviosismo
Para controlar y curar las pesadillas recurrentes hay varias medidas que se pueden adoptar y son:
. Evitar el consumo de alcohol y estimulantes antes de dormir.
. Si duermes en una casa donde se escuchan ruidos ponte unos tapones en los oídos para comprobar si estos ruidos provocan un cambio brusco en el estado del sueño que te lleve a sufrir pesadillas.
. Intenta escribir toda tu pesadilla sobre papel, luego léelo en voz alta, rompe el papel en pedacitos y tíralo. Esto puede tener un efecto terapéutico que llegue a nuestro subconsciente.
. Transforma tu pesadilla en un sueño lúcido y controla los acontecimientos del sueño como si fueras el director de una película.
Si estás soñando que caes y eso te genera angustia, lo ideal sería que te dejaras llevar y que averiguaras en dónde caes y qué es lo que encuentras al llegar allí. Otra opción sería que mientras caes abrieras los brazos y echaras a volar. De esa forma puedes transformar una pesadilla en un sueño alegre y liberador.
Si en tu pesadilla alguien te persigue puedes darte la vuelta y enfrentarte al perseguidor. Si no te atreves a hacerlo en tu forma natural puedes transformarte en otra persona o tal vez quieras hacerlo en forma de animal, como en un lobo, un oso... Los personajes de los sueños sólo son malos mientras uno les tengamos miedo y retrocedamos ante ellos.
Las pesadillas son una subcategoría de los sueño y su diferencia radica en su contenido emocional o atemorizador que generan gran impacto en quienes las viven.
Las pesadillas son la manera que tiene nuestro inconsciente de enviarnos mensajes para que despertemos a nuestra realidad, para que nos veamos como estamos actuando y mejoremos el camino.