lunes, marzo 25, 2013

Los sueños y el olvido.

No siempre recordamos nuestros sueños. Los sueños efímeros, no los anotamos, y se pierden para siempre con sus mensajes olvidados. En los primeros sueños de una terapia están casi siempre las indicaciones de lo que va a ser luego ese encuentro terapéutico, su desarrollo y final. Como si el sueño ya supiera, lo que va a ser ese vínculo al que llamamos encuentro terapéutico.

En los primeros sueños, visiones, sueños despiertos, fantasías de nuestra infancia, están también los grandes sucesos que luego irán desgranando nuestro destino, y que muchas veces se perdieron como nuestros juguetes. Eran tan solo eso, sueños, irrealidades, fantasías que, por lo general, no son consideradas como importantes, y que luego “la escuela” se encarga de transformar en “cosas serias, no fantásticas”. Nuestras fantasías eran vistas, por la mayoría de los maestros, como maneras de “irse”. Nos distraíamos y no prestábamos atención, nos decían. Nunca nos preguntaron a donde nos íbamos. Ni siquiera se preguntaban si íbamos en serio a algún lugar, y menos aun si ese otro lugar no era también una fuente de aprendizaje. Tan solo importaba cumplir con los objetivos, textos y fechas ciertas y cosas que si o si teníamos que saber.

Cambiaron nuestros juguetes por lapiceras y papeles con margen y punto aparte. Ya nuestros sueños y fantasías no ruedan por la noche encantada, tan solo se arrastran buscando la palabra justa que enuncie el concepto verdadero. Mataron nuestras verdades, por verdades compartidas por todos, y por lo tanto más verdaderas que las otras. El poder de la cantidad versus la creatividad y espontaneidad. Cuanto tiempo nos cuesta des-educarnos para volver a ser nosotros mismos, volver a jugar a que todas las noches creamos algo nuevo y los sueños nos las cuenten. Los suelos nos permiten conectarnos con nuestras verdades mas profundas.

domingo, diciembre 16, 2012

Grandes y pequeños sueños.


Jung distingue entre Grandes Sueños y Pequeños Sueños.
Los primeros son muy nítidos, nos dejan impresiones emotivas muy fuertes (vivencias numinosas), suelen estar acompañados de fenómenos de sincronicidad (coincidencia de los sueños con hechos objetivos posteriores: premoniciones, anticipaciones) y los recordamos por largo tiempo, a veces toda la vida. En ellos hemos tocado un arquetipo o muchos en red. Los segundos, los pequeños sueños, son más cotidianos, nos hablan de nuestro mundo de todos los días y los vínculos que con él establecemos.

Todo sueño es importante, pero los primeros aparecen cuando necesitamos conectarnos con lo que vinimos a hacer en el mundo, los segundos con lo que tenemos que hacer para el mundo. Como que tuviéramos que "pagar un peaje" y cumplir con el mundo (formar una familia, realizar un trabajo, pagar impuestos, hacer algo por el estado o el país) y luego ocuparnos de nuestra verdadera tarea, aquella por la que hemos llegado aquí en este momento y circunstancia. Si creemos en la reencarnación, la tarea por la que decidimos volver.

A esta tarea en el mundo, nuestro destino, Jung la llama el cumplimiento de todo lo que somos, nuestros potenciales y talentos, el desarrollo de todas nuestras posibilidades. La denomina también Sí Mismo o Yo Superior; y al proceso por el cual la vamos desarrollando, en el transcurso de nuestra vida, lo llama individuación (ser uno e indiviso, no dividido). Luego viene otra tarea aún más importante: La tarea con el mundo: todos nuestros talentos, ya realizados, deben "donarse" al mundo. Se transforman en dones. Mozart no escribía sólo para su gusto personal o el de unos pocos príncipes que lo escuchaban. Escribió su obra (la donó) en un pentagrama para que muchos pudieran ejecutarla y reproducirla.

Nuestros sueños pueden indicarnos en qué etapa estamos, si cumplimos con las tres posibilidades y nos alertan si descuidamos cualquiera de ellas. En nuestro mundo actual, rara vez coincide nuestro trabajo con nuestros talentos, hacemos la tarea que se espera y es necesario que hagamos para ganar algún dinero y sostener nuestra familia, nuestros hijos y a nosotros mismos, luego, si nos resta tiempo, dedicamos un espacio para la tarea en el mundo, lo que verdaderamente vinimos a cumplir. El trabajo se ha enajenado (se ha hecho ajeno a nosotros mismos). Si coincide con nuestros talentos hemos realizado nuestra vocación, somos afortunados. Si no lo fuere (es así en muchos casos) podemos compensar el "no hacer lo que se quiere" con la posibilidad de "querer lo que se hace".

Todos vinimos a expresar "amor" y es tan importante amar a nuestros hijos, esposa, familia, amigos, como a todo lo que nos rodea, aun a nuestros enemigos (tarea no fácil) porque allí encontraremos nuestra Sombra (aquello que no queremos ver de nosotros mismos). Muchas veces amar nuestra tarea, aunque pueda no gustarnos, no es fácil, pero alguien debe realizarla. Alguien debe ocuparse de llevar nuestra basura todas las noches.

Un "a-mar abierto" es difícil en un mundo que privilegia nuestras posesiones: mi mujer, mis hijos, mi familia, mi coche, mi dinero, mi casa.

Los grandes sueños, vocacionales, nos hablan de permitirnos compartir todo lo que tenemos y de realizar nuestro destino. El destino, posiblemente no quiera, ni puede, hacer todo solo; espera de nuestra coparticipación. No somos sólo por determinación, sino también por elección.

Nuestro libre albedrío nos permite unirnos a una creación infinita de múltiples mundos posibles. Posiblemente Dios no creó un Cosmos en un solo acto, lo va creando eternamente y posiblemente nos quiera a todos como colaboradores de esa creación infinita. Prestemos atención a nuestros sueños: ellos nos ayudan para este cometido: la posibilidad de estar en, para y con el mundo y permitir que nuestros talentos se transformen en dones para compartir.

martes, marzo 13, 2012

Significado y sus mensajes


Los mensajes contenidos en los sueños vienen expresados típicamente en forma de símbolos, que representan una idea, concepto o emoción que resulta difícil de expresar en palabras.

La presencia de símbolos es una de las razones por las que los sueños parecen tan misteriosos e incluso disparatados a la mente vigilante, pero en cuanto empezamos a descifrar este lenguaje simbólico, vemos que a menudo los sueños son profundamente significativos, que expresan nuestros sentimientos como sólo las artes como la poesía, la pintura y la música podrían hacerlo en estado de vigilia.

Los sueños surgen del inconsciente, y se valen de símbolos –una parte primitiva del lenguaje del inconsciente que precedió al desarrollo del habla-. Muchos de los símbolos empleados por los sueños son privativos del soñante, pues han sido formados a través de la experiencia. Otros, sin embargo, parecen ser más universales, procedentes de niveles compartidos de la mente inconsciente. Tales símbolos universales suelen estar relacionados con animales o fuerzas naturales.

Al trabajar con los sueños entramos en contacto con el lenguaje simbólico, que nos muestra una forma de ahondar más y más en el inconsciente, permitiéndonos embarcarnos en un emocionante (y a veces perturbador) viaje de conocimiento de nosotros mismos. Durante el trayecto podemos recibir cualquier mensaje, y su significado especial dependerá de nuestros esquemas, miedos y otros asuntos íntimos personales.

Muchos de los mensajes que recibimos en sueños están relacionados con las esperanzas, preocupaciones y ansiedades de la vida cotidiana. Las investigaciones han demostrado que los sueños de las mujeres tienden a centrarse en incidentes domésticos, mientras que los de los hombres suelen desarrollarse fuera del hogar. En cualquier caso, muchos sueños surgen de niveles más profundos de la mente.

Plantéese qué mensaje podría tratar de expresar cada uno de los sueños que recuerda. Pongamos por caso que soñó que conocía a alguien o que cortabna un árbol. ¿Qué le parece que podrían estar tratando de decir estos sueños?

En un sentido amplio, los sueños suelen estar relacionados con lo que podría ser, más que con lo que realmente es. A veces, los sueños parecen advertirnos de peligros, o alertarnos para que pensemos más detenidamente acerca de una determinada línea de conducta. El único mensaje claro es que los sueños son demasiado importantes para ser pasados por alto.

domingo, agosto 07, 2011

El mensaje de los sueños sexuales.

Es difícil hablar de sexualidad, sin tener que elegir las palabras que usamos para no molestar al que lee o escucha. ¿Por qué la mayoría de los términos vinculados a la sexualidad son considerados 'malas palabras'? Cuando decimos guerra, o asesinato, o robo o violencia, aunque no nos gusten, no pensamos que son malas palabras.

Los franceses cuentan con un lenguaje erótico que les permite construir enaltecidos relatos sobre el amor y conservar la poesía de las palabras más íntimas. Es que ellos se permiten, sacralizar el encuentro sexual, o por lo menos poetizarlo, ¿será que nosotros hemos perdido esa capacidad?

Los sueños no tienen inconveniente en hablamos de aquello que más tememos: la Locura, la Muerte, la Sexualidad. Cada noche, sistemáticamente, estemos sanos o no, construimos (o alguien construye) entre 10 y 15 pequeñas películas en donde dramatizamos situaciones» somos muertos o matamos, vemos morir a otros, tenemos encuentros sexuales con alguien que sería imposible o difícil en nuestra vida vigil (padres, hermanos, amigos, incluso enemigos, o desconocidos).

Freud habla del cumplimiento alucinado del deseo. Jung, de un lenguaje simbólico que representa la unión de partes nuestras que se están gestando o la muerte de algunas que ya cumplieron su cometido. Freud, con más insistencia en una libido sexual, Jung contemplando una energía general, que abarca tanto lo terreno como lo espiritual. Ambos se refieren a una energía que se expresa en ese espacio privilegiado de los sueños.

Todo sueño procura re-ubicamos cuando nos hemos alejado de nuestra meta en el mundo. Soñar encuentros sexuales con otras personas puede ser tanto soñar con partes nuestras que están representadas en el sueño por esas personas o bien indicamos algo pendiente con vínculos reales con las mismas. Todo vínculo implica un encuentro energético por lo que también soñar con alguien con quien hemos tenido trato en otros tiempos puede estar aludiendo a que un tipo de energía similar está actuando en un vínculo de hoy.

Nuestro mundo interior (psiquis) es el correlato inevitable de nuestra realidad exterior. Caras de una misma moneda. Freud publica La interpretación de los Sueños en 1900, en medio de una sociedad puritana con amplia represión de lo sexual. ¿Será nuestra sociedad distinta? ¿O seguiremos cuestionando la legitimidad de nuestra sexualidad?

Los sueños hablan de nuestra historia personal, el pasado, pero también de las historia de la humanidad (inconsciente colectivo). Lo importante es que hablan principalmente, de nuestro futuro. Hablan del futuro como invitándonos a participar de él. Jung advierte: lo que no se hace conciencia se transforma en destino. Podemos, si queremos ser copartícipes, modificar o adaptarnos a lo que viene.

Según lo que muestran nuestros sueños... ¿Cómo serán nuestros vínculos? ¿Qué es lo que anticipan en cuanto a evolución de la sexualidad? ¿Será la gestación futura de probeta, seremos clonados? Podemos leer nuestros sueños sexuales como formas anticipatorias de futuros vínculos, de futuras maneras de relacionarnos amorosamente con el otro. ¿Es el sexo una forma de comunión con Dios? ¿O es incompatible con la espiritualidad? ¿Podremos restituir la sacralidad que hemos profanado?

Nuestros sueños intentan responder a estas preguntas. Nos invitan a atrevernos a modelar nuevas maneras de encontrarnos con los otros, quizás para que no sean tan "otros" y podamos encontrar formas de relación YO-TU más armoniosas. Tal vez vengan a ayudarnos a entender que estamos más unidos a los otros de lo que nos atrevemos a pensar o sentir.

lunes, julio 04, 2011

Lo masculino y lo femenino en nuestros sueños

Lo Masculino y Femenino en los Sueños 

Dos representaciones importantes del inconsciente son: la figura de la mujer en los sueños de los hombres y la del hombre, en los sueños femeninos. Jung ha definido estas dos imágenes Anima y Animus, dando así vida a la teoría de psicología analítica en la que, en lo mas profundo de todo hombre, hay una mujer, como en las profundidades de cada mujer, vive una parte masculina.
El cuerpo de los hombres y de las mujeres contienen caracteres del sexo opuesto, del mismo modo para la Psique, resulta prevalentemente masculino o femenino, pero contiene el elemento opuesto. La diversa naturaleza es aquella que nos caracteriza, aparece en sueños como una figura del sexo opuesto, con respecto al soñador: es un hombre, en sueños femeninos y una mujer, en sueños de hombres. En las producciones oníricas, nuestro opuesto se libera y se compara con nosotros, con nuestro "Yo", con aquella parte con la que nos identificamos.
Ciertas figuras femeninas, de trazos bien delineados, que interactuan en sueños con el soñador, pueden muy bien representar al otro yo mismo, aquella parte femenina que en la vida cotidiana trata de sucumbir para el prevalecimiento de las características masculinas. Del mismo modo, un hombre que se presenta en sueños, que sentimos importante, a menudo una guía o un apoyo, puede con razón representar aquella parte de nosotros que tiene características masculinas y que en la vida consciente, aparece solo de modo marginal. En cada uno de nosotros hay algo de masculino y femenino y el sueño, es el mejor vehículo para el encuentro de estos dos aspectos de nuestra personalidad.

martes, diciembre 08, 2009

El arte de la interpretacion de los Sueños.

Los sueños representan un sutil diálogo entre el nivel inconsciente y consciente de nuestra mente, estos niveles hablan lenguajes diferentes entre ellos.

Interpretar sueños, se acerca más a un arte, que a una ciencia: debemos aprender a escuchar las sugestiones, tomar la tonalidad del sueño, probar las imágenes, luego pensar en ellas varias veces y tratar de traducirlo en relación a la historia personal de cada uno de nosotros.

En los sueños, no existe una relación total de consecuencia, no se puede decir "soñé que moría y por lo tanto moriré", o también, "soñé que me casaba, por lo tanto significa que tengo deseos de casarme" y así...

El lenguaje de los sueños, solo por algunos aspectos, puede tener trazos comunes, pero las especificaciones de cada individuo rinden casi inútiles las catalogaciones de los símbolos oníricos en diccionarios de utilización rápida.

Pueden existir diversos significados en lo que respecta a algunos símbolos y que tienen que ver con cada individuo, pero la imagen se enriquece enormemente, cuando viene revelada directamente a la esfera personal del soñador y a las relaciones con sus sueños.

Por tanto, algunas sugerencias pueden ser apreciadas, pero la atención de quien quiera entender el mensaje de los propios sueños, debe ser siempre referida a sí mismo y a la propia historia psíquica, emocional y de relación con los demás, solo el individuo puede tener experiencia de la propia interioridad.

A menudo es necesario tener una guía, o algunas simples reglas, para evitar grandes errores o malentendidos, o simplemente necesidad de sugerencias con respecto al significado de ciertas figuras oníricas.

lunes, septiembre 28, 2009

Nuestro propio diccionario de Sueños.

Soñar es una experiencia personal. A medida que nos metemos en nuestro mundo onírico, vamos descubriendo una rica gama símbolos, signos y arquetipos que se nos van presentando para ser integrado en nuestra vida, y es muy interesante, cuando se ha llevado por años el registro de nuestros sueños, ver nuestro diccionario, y darnos cuenta que muchas veces el significado de estos han ido cambiando.

Un símbolo es la representación perceptible de una realidad, con rasgos asociados por una convención socialmente aceptada. Los símbolos son pictografías con significado propio. Muchos grupos tienen símbolos que los representan; existen símbolos referentes a diversas asociaciones culturales: artísticas, religiosas, políticas, comerciales, deportivas, etc.

Los símbolos pueden componerse de información realista, extraídas del entorno, fácil de reconocer, o también por formas, tonos, colores, texturas..., elementos visuales básicos que no guardan ninguna similitud con los objetos del entorno natural. No poseen ningún significado, excepto el que se les asigna. Existen muchas formas de clasificar a los símbolos; pueden ser simples o complicados, obvios u oscuros, eficaces o inútiles. Su valor se puede determinar según hasta donde penetran la mente pública en términos de reconocimiento y memoria.

Es un signo sin semejanza ni contigüidad, que solamente posee un vínculo convencional entre su significante y su denotado, además de una clase intencional para su designado.

Los signos pueden ser comprendidos por los seres humanos y los animales;
Los símbolos son específicamente humanos.
Los signos señalan; son específicos de un cometido o una circunstancia.
Los símbolos tienen un significado más amplio y menos concreto.

Los invito a empezar a ir formando su propio diccionario, mirar primero que es lo que el símbolo soñado representa para mí y luego ir conociendo lo que sobre símbolo se ha escrito.

Debemos estar atento/a a los símbolos, a los personajes y a las emociones que aparecen repetidamente en tus sueños. Escríbelos en tu diccionario personal, especificando el sentido y la importancia que les atribuyes. Recuerda que lo importante es lo que signifique un elemento para ti, pues los demás podemos tener una interpretación totalmente distinta y que no se corresponda para nada con tu sentir.

Si vamos anotando estos símbolos que se repiten te será mucho más fácil interpretar tus sueños. No olvides que tus sueños pueden serte de gran utilidad, aunque no los entiendas enseguida. La clave del éxito está en la asiduidad y la perseverancia.

jueves, agosto 06, 2009

Los sueños y el olvido.


No siempre recordamos nuestros sueños. Los sueños efímeros, no los anotamos, y se pierden para siempre con sus mensajes olvidados. En los primeros sueños de una terapia están casi siempre las indicaciones de lo que va a ser luego ese encuentro terapéutico, su desarrollo y final. Como si el sueño ya supiera, lo que va a ser ese vínculo al que llamamos encuentro terapéutico.

En los primeros sueños, visiones, sueños despiertos, fantasías de nuestra infancia, están también los grandes sucesos que luego irán desgranando nuestro destino, y que muchas veces se perdieron como nuestros juguetes. Eran tan solo eso, sueños, irrealidades, fantasías que, por lo general, no son consideradas como importantes, y que luego “la escuela” se encarga de transformar en “cosas serias, no fantásticas”. Nuestras fantasías eran vistas, por la mayoría de los maestros, como maneras de “irse”. Nos distraíamos y no prestábamos atención, nos decían. Nunca nos preguntaron a donde nos íbamos. Ni siquiera se preguntaban si íbamos en serio a algún lugar, y menos aun si ese otro lugar no era también una fuente de aprendizaje. Tan solo importaba cumplir con los objetivos, textos y fechas ciertas y cosas que si o si teníamos que saber.

Cambiaron nuestros juguetes por lapiceras y papeles con margen y punto aparte. Ya nuestros sueños y fantasías no ruedan por la noche encantada, tan solo se arrastran buscando la palabra justa que enuncie el concepto verdadero. Mataron nuestras verdades, por verdades compartidas por todos, y por lo tanto más verdaderas que las otras. El poder de la cantidad versus la creatividad y espontaneidad. Cuanto tiempo nos cuesta des-educarnos para volver a ser nosotros mismos, volver a jugar a que todas las noches creamos algo nuevo y los sueños nos las cuenten. Los suelos nos permiten conectarnos con nuestras verdades mas profundas.

lunes, junio 29, 2009

Los sueños como mensajes del Alma

Nuestros sueños son la manera que tiene nuestra Alma de comunicarse con nosotros. El alma, utiliza el material de nuestra propia memoria. Por esto, un símbolo percibido en nuestros sueños por un individuo resulta adecuado solo para él.

El camino más corto para interpretar un símbolo que no entiendo es, sin duda, callarme acerca de lo que vi, volverme para mi centro y aguardar que el significado venga desde mi interior. Esto ocurre porque, a veces, el alma usa símbolos que hablan respecto de nuestras experiencias de vidas anteriores.

Es fundamental observar que el mensaje del alma no contiene juicios. No hay ningún juicio crítico ni nadie condenado. Simplemente el hecho es mostrado sin el menor comentario.

El alma dice ¿no? sin emitir ningún concepto. Al mostrar que un personaje está a oscuras, el alma lo hace de modo de no excluirlo de la totalidad de la vida y de no eximirlo de cualquier responsabilidad por lo que pueda estar ocurriendo dentro o afuera de nosotros. Siendo la vida una totalidad, no hay acto ajeno que no nos diga algo al respecto, tanto como no hay actos nuestros, físicos, emocionales, o mentales, que no influyan positiva o negativamente sobre otra persona, o sobre otros seres.

En los días actuales, uno de los puntos importantes en el trabajo actual es la dispersión de energías. A veces, el sentimentalismo y las convenciones sociales nos llevan a una actitud de contemporización con las personas y situaciones que nos perjudican en nuestra meta, constituyéndose en instrumentos de desperdicio de energía.

En busca del esclarecimiento, podemos usar dos procedimientos, uno de los cuales resulte de menor resistencia para nosotros. En el primero, le preguntamos aquello que estemos necesitando saber; en el segundo, simplemente nos abrimos a su orientación, sin preguntarle nada.

Si vemos todo de forma positiva, acabamos por captar lo real. Es importante tener claro que nuestro proceso es el espejo de una etapa que estamos viviendo en determinada encarnación, y que sus características no son eternas, sino mutables.

domingo, marzo 15, 2009

Taller de "Sueños de Otoño" un viaje de autoconocimiento.

Taller de “Sueños de Otoño”. Viaje de auto-conocimiento
Un sueño es un encuentro con nosotras mismas, es una danza y no una amenaza a nuestra existencia. Crear nuestra propia realidad, entrar en contacto con lo mas profundo de nuestros Ser único e irrepetible, donde el Amor, el perdón, la valoración, la alegría, la magia y la prosperidad están a nuestra disposición, cuando nos atrevemos a girar nuestra mirada mas allá de nuestros limites auto-impuestos. Deseando que este viaje a través de los Sueños, nos conduzca hacia la Mujer Sabia, que habita dentro de nosotras, sea gozoso, pleno, renovador, estimulante, explorando todos los cambios y las infinitas posibilidades.
Requisitos: un bello cuaderno, lápices de colores o pastel, y muchos sueños y ganas de entrar en nosotras mismas.
Cupos limitados.

Fecha de inicio: viernes 20 de Marzo
Fecha de término: viernes 19 de de Junio.
Horario: viernes de 10.30 a 13.30
Valor: $ 30.000.- mensuales

miércoles, marzo 04, 2009

El significado Numerologico de los Sueños.

Cuando se sueña con números, generalmente le están informando acerca de su desarrollo espiritual y de aspectos en lo personal. La kábala es la ciencia de los números, cuyo padre es el gran maestro griego Pitágoras.

En la Kábala existen los 22 arcanos mayores y cada uno de ellos tiene su significado. Cuando el número es mayor a 22, se suman sus cifras hasta que obtener uno comprendido entre el 1 y el 22. Ejemplo: si se sueña con el 45, se suman las cifras 4+5, hasta obtener 9 y se busca el significado del número 9. Si el número soñado es 170, se suma 1+7+0=8, y se busca el significado del número 8. Si el número es 728454, sumo 7+2+8+4+5+4=30. Como 30 es mayor que 22, se suman las cifras 3+0=3 y se busca el significado del número 3.

1 - El Padre interno. La voluntad y el poder divino. La unidad.
2 - La madre divina. El amor divino. Favorable para la ciencia oculta.
3 - Producción material y espiritual. El Espíritu Santo.
4 - El íntimo. El real ser. Mando. Progreso, éxito, misericordia.
5 - La ley divina. El karma. Marte, guerra.
6 - El alma humana. Victoria. Buena suerte. La indecisión.
7 - El triunfo con guerras y luchas, dolor y amarguras.
8 - La justicia. Pruebas, sufrimientos y dolor. El número de Job. La paciencia.
9 - Soledad y sufrimientos. La novena esfera. El sexo. Alquimia ó Transmutación sexual.
10 - Recurrencia. Retribución. La rueda de la fortuna. Buenos negocios. Cambios.
11 - Que no haya temor porque lo favorece la ley divina.
12 - El apostolado. Hay que divulgar la enseñanza gnóstica. El sacrificio. Pruebas y dolor.
13 - Muerte y nacimiento. Cambio total. Transformaciones.
14 - Matrimonio. Asociación. Larga vida. Estabilidad. No cambio.
15 - Peligros. Pasión sexual animal. Fracaso amoroso.
16 - La torre fulminada. Castigo. Caída terrible. Nos presagia algo mal.
17 - La esperanza. Espera.
18 - Enemigos ocultos saltan en cualquier momento. Enfermedades. No negocios.
19 - Sol radiante. La inspiración. Éxitos. Buena suerte. La piedra filosofal.
20 - Cambios favorables, aprovéchela. Acabar con las debilidades o defectos.
21 - Desmoralización total para el mal.
22 - La verdad. Victoria. Triunfo. Todo sale bien. Buena suerte. Poder. Fuerza.

domingo, enero 04, 2009

Nuestros sueños

Muchas personas piensan que lo sueños son desechos de sensaciones biológicas o psicológicas, una especie de basurero de experiencias diurnas.

Para muchos nuestros sueños son sagrados, y son una posibilidad que nos da Dios de acceder cada noche con un lenguaje simbólico a todo aquello que esta más allá de nuestro entendimiento, una manera de observar lo que se está gestando en nosotros mismos y que nos permiten conocernos un poco mas, lo que aun no es destino, y que puede ser modificado.

Nuestros sueños nos invitan a hacerlo a través de la información que nos dan, de lo que esta en germen. Jung dice: “lo que no se hace conciencia se transforma en destino”. Antes de que las cosas nos sucedan, nos avisan nuestros sueños que es posible que sucedan y dejan a nuestro libre albedrío, que queremos hacer con ello.

Nuestros sueños son nuestras obras nuevas cada noche, siempre son historias originales, atendamos o no su llamado. Es una hermosa posibilidad de ser coguionista de Dios, no hay que saber escribir, solo atrevernos a Ser.

lunes, noviembre 24, 2008

El sexo en los sueños.

Un encuentro casual con un atractivo desconocido; un repentino sentimiento de cariño o pasión; hacer el amor en público al aire libre; ser seducido por un objeto de deseo inalcanzable: tales fantasías eróticas derivadas del inconsciente pueden manifestarse en sueños intensos. A veces nos sorprende, o incluso nos escandaliza, el descubrir que nuestros sueños expresan un impulso o una atracción sexual que nunca reconocemos en nuestra vida cotidiana.

Pocos psicólogos aceptan la abrumadora importancia atribuida al sexo por Freud. Desde el punto de vista jungiano, muchos arquetipos contienen connotaciones sexuales en virtud únicamente de su relación con la creatividad o la fertilidad. Sea cual sea la teoría que uno siga, dada la fuerza de nuestro instinto sexual y las dificultades que solemos tener a la hora de aceptarlos, no es sorprendente que la sexualidad sea un tema destacado en los sueños.

A veces, los sueños sexuales no hacen mucho más que liberar la tensión sexual contenida durante el día, pero pueden simbolizar anhelos más profundos, como el deseo de vivir en armonía con una persona amada. El ejercicio siguiente ofrece una forma de explorar estos temas, a base de combinar la energía sexual y la formación de imágenes mentales para reforzar su vínculo emocional con el amante.

Los sueños acerca de hacer el amor también pueden ser una salida a nuestro deseo de expresarnos de manera creativa, de acercarnos a los sentimientos y la sensibilidad representados por el sexo opuesto (el aspecto femenino del macho, el aspecto masculino de la hembra).

La armonía sexual es un aspecto importante de la integridad. Sorprendentemente quizás, los sueños acerca de granjas de animales están con frecuencia relacionados con el tema arquetípico de la fertilidad, y por consiguiente con la sexualidad.

La llama del amor (Ejercicio para soñar)
Este intrigante ejercicio, basado en una antigua técnica tántrica, está ideado para convocar la imagen de su amante en su mundo onírico.

1° Coloque una vela encendida sobre una mesa y siéntese frente a ella a un metro de distancia. Cierre los ojos y respire profundamente hasta que su mente esté tranquila. Retenga la idea de que no está usted despierto ni soñando, sino en un estado de conciencia que abarca ambas condiciones.

2° Abra los ojos, mire la llama y contémplela sin pestañear. Imagínela tomando la forma del hombre o la mujer a quien ama. Tal vez le ayude imaginarse a dicha persona con los brazos por encima de la cabeza y las palmas de las manos juntas. Si la llama vacila, imagine a su amante bailando sinuosamente y mirándole fijamente a los ojos.

3° Mantenga la mente despejada de pensamientos, concentrándose en la experiencia visual y con la conciencia de que su mente abarca tanto el estado vigilante como el soñante. Sepa que, por esta razón, la persona amada aparecerá en sus sueños.

4° Continúe con el ejercicio durante un mínimo de cinco minutos, y mire de repetirlo todos los días, alargándolo a 15 minutos o más si es posible. Mantenga los ojos tan quietos y la mente tan vacía como le sea posible.

5° Cuando esté muy entrenado en esta técnica, imagínese la llama desapareciendo, y dejando a la persona amada frente a usted.

sábado, agosto 16, 2008

Diario de sueños

Los sueños se nos olvidan con mucha facilidad, por lo que es muy importante anotarlos lo antes posible. Independientemente de los métodos que uno emplee para recordar sus sueños, llevar un diario es imprescindible.
Tenga siempre un lápiz y un cuaderno junto a su velador y escriba en el tan pronto como se despierte por las mañanas. Haga los mínimos movimientos físicos posibles, incluso el hecho de darse vuelta en la cama puede desterrar el recuerdo de los sueños. No deje la escritura para mas tarde; por muy vivos que sean, los sueños desvanecerán o sus detalles se verán desvirtuados rápidamente.
Los sueños escritos se convertirán en nuestro expediente, nuestro historial. Existen muchas maneras de llevar un diario de sueños. Hay quienes sugieren separar los sucesos, personajes, colores y emociones en distintas columnas, pero el hecho de clasificar los recuerdos durante su evocación puede ser otra forma de pederlos.
El mejor método es tomar nota del sueño, y luego analizarlo y clasificarlos cuando se disponga de tiempo o en un Taller de análisis de sueños. Anote sus sueños en la página izquierda del cuaderno, y deje la derecha en blanco para los comentarios.
Colóquele un titulo al sueño y la fecha, y de anote tantos detalles como sea posible, a la hora de hacer una interpretación a partir de las distintas partes, a veces son los aspectos aparentemente mas insignificantes los que resultan ser mas reveladores.
Escriba siempre en tiempo presente; trate de revivir el sueño conforme a lo que anota, y de tomar cuidadosa nota de sus emociones. Con el paso del tiempo, podrás identificar distintos tipos de sueños, la repetición de ciertos temas y símbolos, todo lo cual te aportara nuevas perspectivas de nosotros mismos.

lunes, julio 21, 2008

Cómo trabajar con nuestros sueños

Solemos olvidar nuestros sueños muy rápidamente: si no les damos caza en el umbral, nunca volveremos a verlos. William Hazlitt

Recordar los sueños no es difícil. El primer paso consiste en registrarlos. Sólo una palabra o dos, anotadas al despertar, ayudan a recordar más tarde el sueño completo y, a medida que se adquiere más práctica, menos difícil resulta recordar sueños bastante detalladamente.

No es posible recordarlos todos. A menos que uno despierte en medio del sueño o en cuanto ha terminado de soñar, es muy improbable que permanezca en la memoria. Esto significa que incluso las personas más experimentadas apenas podrán registrar la quinta parte de sus sueños nocturnos, o menos. No hay modo de saber si los que podemos examinar en detalle son los más importantes, pero, por otro lado, parece haber pruebas de que los sueños realmente importantes llegan tarde o temprano a la conciencia y que nosotros sabemos cuáles son importantes. A veces recordamos muy vívidamente en la vejez un sueño que tuvimos siendo muy jóvenes; ésta parece ser una prueba segura de que ese sueño es importante.

También los sueños recurrentes son significativos. A veces toman la forma de pesadillas y son realmente espantosos; tal vez necesitemos ayuda para interpretarlos y dejar de soñarlos. Por otro lado, los sueños recurrentes pueden ser deliciosos y tranquilizadores.

El novelista francés Julien Green escribió en su diario: Tal vez no debería pronunciar ni una palabra sobre el más hermoso, el más misterioso sueño que he tenido. Lo sueño una o dos veces por año. De pronto me veo en un camino que bordea un acantilado; sé que el sueño está comenzando y con él una sensación tal de felicidad que el lenguaje humano no podría dar ni la más débil idea de ella. Más adelante habrá una gran puerta de hierro muy difícil de hacer girar sobre sus goznes, después una larga avenida arbolada, y de nuevo el acantilado; yo me detengo para mirar el mar, pero en lugar de agua veo una selva inmensa que se extiende hasta el horizonte y cubre todo el paisaje. En ese momento me siento tan feliz como alguien que ha ido más allá de la muerte.

Esta noche soñare…
Si quiere recordar sus sueños, al ir a dormir debe decirse con firmeza: "Esta noche soñaré, y por la mañana recordaré uno de mis sueños". Existen muchas probabilidades de que al despertar recuerde un sueño. Si esto falla, pídale a su pareja, o a un amigo dispuesto a ayudar, que lo observe mientras duerme y que lo despierte cuando vea que sus ojos se mueven por debajo de los párpados. Entonces estará en la etapa de los movimientos oculares rápidos, y casi seguramente podrá recordar su sueño cuando lo despierten. (Los movimientos oculares rápidos son muy claros, pero para mostrarle a su ayudante el aspecto del signo simplemente cierre los ojos y mueva los globos oculares.)

Si empieza a recordar sus sueños, pero sólo unos pocos, hay una técnica que se puede poner a prueba para animarse a recordar más. Ha sido creada por el psicoterapeuta Frederick A. Perls, y aunque parece muy extraña y caprichosa casi siempre da resultado. También puede usarse para descifrar sueños particularmente difíciles.

Tome dos sillas y colóquelas una frente a la otra. Siéntese en una de ellas, y piense que sus sueños están sentados en la otra. -A confinuación, simplemente interróguelos en voz alta. La primera vez que lo haga se sentirá ridícula, pero persevere. Pregúnteles por qué no permanecen en su memoria cuando despierta.

Después pase a la otra silla, y respóndase con las primeras palabras que se le ocurran. Descubrirá que por lo común se da a sí mismo las razones correctas. Podría ser que sus sueños digan: "La vida ya es bastante agitada tal como está; no queremos crearte más motivos de preocupación", o bien: "Somos muy tontos; no creemos que te interesarás en nosotros", o: "No creemos que puedas entendernos".

Las respuestas son casi siempre excusas, a las que habrá que contestar con muy buenas razones. Simplemente dígales a sus sueños que usted tiene mucho tiempo para ellos, que los encontrará interesantes (por eso mismo intenta recordarlos). Probablemente los obstáculos desaparecerán.

lunes, julio 07, 2008

4 leyes para interpretar los sueños.

Ley de las Analogías: Análogo es algo de apariencia igual, por ejemplo, las gotas de lluvia, son iguales a las lágrimas, por lo que si uno sueña lluvia, puede traducirse por ley de las analogías como Sufrimientos. El Toro furioso es análogo al ser humano cuando estallamos en ira, cólera, enojo, nos indicarán a las claras que debemos trabajar con el defecto de la ira, controlar nuestras emociones, la raíz seguramente de varios de nuestros problemas cotidianos tiene su base en la ira y por ello soñamos con el toro. Si estudiamos el comportamiento de un burro y lo comparamos con el comportamiento de la mente veremos que son análogos, por lo tanto la mente siempre ha sido representada por un burro, solo basta recordar que Jesús el domingo de Ramos entra a Jerusalén montado en un burro, indicando que se necesita dominar la mente para lograr el triunfo.

Ley del Número: Cada número tiene un significado, por lo que cada vez que soñamos algo que tenga relación con un número este se relaciona con su significado. Ejemplo, si soñamos con el número 3, significa que debemos ser más creativos, hacer las cosas con más arte, que probablemente tengamos producción espiritual o material, etc.
El Número uno es la Voluntad, es el comienzo de toda cosa, representa el principio masculino, activo. Se relaciona con el Real Ser, la parte más recóndita divinal de cada ser humano.
El Número dos es el símbolo de la mujer, de la Imaginación, de la madre Divina, del Cristo Cósmico, es el número representativo de la Enseñanza de la gnosis que debe vivirse en la practica.
El número tres es producción material y espiritual, es el número del Tercer Logos o Espíritu Santo, indica la creación, el arte, la belleza.
El número Cuatro nos indica los 4 elementos, poner las bases firmes para hacer las cosas, es el símbolo de la misericordia divina y humana.

Ley de los Contrarios: Se refiere esta ley al opuesto de lo que soñamos, a la antítesis del sueño. Un ejemplo claro de ello es el soñar dulce, generalmente representa amarguras. ¿Cómo saber entonces cuál ley utilizar?, debemos someter el sueño a cada ley y relacionarlo con la vida práctica, con lo que vivimos, con lo que hacemos y de ahí sacaremos el mejor resultado.

Ley de las correspondencias: Esta ley se refiere a lo que corresponde en nosotros un símbolo que soñamos, por ejemplo, si uno sueña con una casa, esta simboliza el cuerpo físico, pues si una casa es donde uno vive, así mismo para la esencia el cuerpo físico es una casa. El caballo es símbolo también del cuerpo físico, ya que siendo un vehículo de transporte, es el cuerpo físico también lo es para el alma. En el mundo astral el caballo es símbolo además de la amistad. Si el jinete se cae del caballo nos indica que el cuerpo no tiene un control, que debemos estar más atentos al cuidado del cuerpo físico.

miércoles, mayo 21, 2008

Por qué soñamos...

El porqué soñamos ha dado lugar desde siempre a muy diversas interpretaciones. Desde las más científicas, que afirman que mientras soñamos tan solo ejercemos una función biológica en la cual nuestras neuronas reponen la energía perdida durante el día, hasta las más esotéricas, que nos hablan de "viajes astrales".

En primer lugar lo físico influye enormemente en lo onírico, de tal modo que nuestro estado de salud ejercerá una gran importancia sobre lo que soñemos. Por tanto, vigilemos todo cuanto comamos o bebamos antes de ir a dormir.

Las cosas vividas durante el día también se manifiestan mientras se duerme. Son los llamados "sueños de proyección mecánica", en los cuales el subconsciente exterioriza las tensiones, emociones y cosas en general, que más nos han impresionado el día anterior. De este modo, si ese día hemos visto en la televisión algún accidente, tal vez soñemos que a nosotros nos ocurre igual.

De significado más complejo son los sueños simbólicos, en los cuales nuestro sabio subconsciente nos ofrecería mensajes en forma de símbolos, sobre problemas y preocupaciones personales y sobre las que quiere advertirnos o aconsejarnos. Es curioso que muchas veces, al despertar por las mañanas, encontramos solución a problemas cotidianos de nuestra vida. Es lo que se denomina popularmente "consultar con la almohada". Personalmente siempre aconsejo que cuando algo nos preocupe o estemos indecisos ante cualquier circunstancia, nos relajemos antes de dormir y pidamos según la fe de cada cual encontrar una solución a la mañana siguiente. A veces funciona.

Son sueños difíciles de interpretar por su contenido simbólico y que habría que descifrarlos de forma individual, aunque la tradición nos habla de un lenguaje oculto de los sueños y de un significado arquetípico.

Durante el estado onírico nuestra mente puede exteriorizar cosas que reprimimos o están bloqueadas en nuestro subconsciente pugnando por salir. Durante el día nuestra mente racional no deja que así suceda, porque censura contenidos que entiende que no son buenos bien por la educación recibida o por convencionalismos sociales. Pero por las noches, con las defensas de la censura bajadas, estos contenidos inconscientes afloran y salen a la luz. Un ejemplo de ellos serían los de índole sexual.

Finalmente nos encontramos ante los sueños más complejos, aquellos que hacen referencia a supuestos viajes astrales. Casi todas las corrientes filosóficas ocultistas afirman que nuestro espíritu viaja mientras dormimos a esa otra dimensión tan cercana y a la vez tan desconocida que es el mundo astral.

Nuestra alma quedaría unida al cuerpo físico por el llamado "cordón de plata" representado por una especie de duplicado del cordón umbilical, pero compuesto de materia energética y que solo se rompería definitivamente en el momento de nuestra muerte. Durante estos viajes astrales nocturnos, tendríamos la posibilidad de comunicarnos con nuestros amigos y familiares ya fallecidos.

También recibir información de nuestros "guías espirituales" para darnos consejos sobre cuestiones referentes a nuestra evolución. Estos sueños se viven con especial intensidad. Quien no ha percibido algunos tipos de sueños como auténticas vivencias, incluso a veces más reales que la vida misma. Y sucede, que muchas veces al despertar nos sentimos como si realmente perteneciéramos a esa otra dimensión de lo soñado. Tenemos la curiosa sensación de ser extraños en el mundo en el que hemos despertado; como si por unos instantes nos hubiéramos convertido en extranjeros de esta vida.

El mundo de los sueños, es apasionante. ¡Qué pena que no seamos conscientes de todo lo que hemos soñado en nuestras vidas!. ¡Cuanto nos ayudaría el recordar y comprender todos nuestros sueños!. Sin lugar a dudas, descubriríamos cosas inimaginables sobre nosotros mismos. Porque ya lo dijo Platón "Al hombre, en verdad, solo se le conoce por sus sueños".

sábado, abril 19, 2008

¿Cómo entender nuestros sueños?

El primer paso que debemos dar es sacarnos el concepto de que los sueños poseen significados textuales, el lenguaje onírico es como el leguaje poético, transmite experiencia, deja un sabor, un clima, que nos hará comprender aspectos de nosotros mismos de manera mas rápida y directa.

Para entender este lenguaje debemos empaparnos de su atmósfera y tratar de recuperar un sueño en la forma más pura, con sus colores, con sus olores, con sus sensaciones, (la primera impresión que nos deja es de gran valor), no es la idea de traducir una cosa por otra, la pregunta más equivocada que se puede formulara es la típica pregunta ¿QUE SIGNIFICA SOÑAR CON...?

La mejor manera de acercarnos a un sueño, es sentirlo, vivirlo una y otra vez; darnos el tiempo para que el sueño nos hable en su propio idioma. No esperar traducciones, ni respuestas superficiales, sino muy por el contrario permitir que el sueño nos abra sus puertas.

El proceso es de afuera hacia a dentro y de adentro hacia afuera. Un camino interior que nos permite recorrerlo íntimamente hasta las profundidades, para aflorar al exterior con pensamientos renovados. Para caminar en este sendero, lo mejor es anotar cada mañana nuestros sueños (no olvide nunca anotar además la impresión que tuvo al despertar) y llevar un registro de ellos a lo largo de nuestra vida, para enriquecer nuestro mundo, los sueños son una fuente inagotable de sabiduría, están llenos de símbolos, nos conectan con una vida que trasciende nuestro pequeño mundo diario.

Una vez que tenemos nuestro sueño y la impresión que este nos ha dejado, anotadas en nuestra bitácora, comenzamos nuestro análisis, con las primeras y más típica de las preguntas: ¿Qué me dice este sueño a mí? ¿Para qué soñé este sueño? Y dejemos que nuestra voz interior conteste, dejemos que el alma se exprese frente a lo que acabamos de narrar.

Hay que darse el tiempo para que estas respuestas fluyan. Con calma, sin apuro, van brotando nuestras experiencias y vamos entendiendo el sentido de nuestro sueño.... El primer paso que debemos dar es sacarnos el concepto de que los sueños poseen significados textuales, el lenguaje onírico es como el leguaje poético, transmite experiencia, deja un sabor, un clima, que nos hará comprender aspectos de nosotros mismos de manera mas rápida y directa.

Para entender este lenguaje debemos empaparnos de su atmósfera y tratar de recuperar un sueño en la forma más pura, con sus colores, con sus olores, con sus sensaciones, (la primera impresión que nos deja es de gran valor), no es la idea de traducir una cosa por otra, la pregunta más equivocada que se puede formulara es la típica pregunta ¿QUE SIGNIFICA SOÑAR CON...?
La mejor manera de acercarnos a un sueño, es sentirlo, vivirlo una y otra vez; darnos el tiempo para que el sueño nos hable en su propio idioma. No esperar traducciones, ni respuestas superficiales, sino muy por el contrario permitir que el sueño nos abra sus puertas.

El proceso es de afuera hacia a dentro y de adentro hacia afuera. Un camino interior que nos permite recorrerlo íntimamente hasta las profundidades, para aflorar al exterior con pensamientos renovados. Para caminar en este sendero, lo mejor es anotar cada mañana nuestros sueños (no olvide nunca anotar además la impresión que tuvo al despertar) y llevar un registro de ellos a lo largo de nuestra vida, para enriquecer nuestro mundo, los sueños son una fuente inagotable de sabiduría, están llenos de símbolos, nos conectan con una vida que trasciende nuestro pequeño mundo diario.

Una vez que tenemos nuestro sueño y la impresión que este nos ha dejado, anotadas en nuestra bitácora, comenzamos nuestro análisis, con las primeras y más típica de las preguntas: ¿Qué me dice este sueño a mí? ¿Para qué soñé este sueño? Y dejemos que nuestra voz interior conteste, dejemos que el alma se exprese frente a lo que acabamos de narrar.

Hay que darse el tiempo para que estas respuestas fluyan. Con calma, sin apuro, van brotando nuestras experiencias y vamos entendiendo el sentido de nuestro sueño....

miércoles, febrero 27, 2008

El sueño elemento importante para nuestro desarrollo personal

El inconsciente y el consciente son dos conceptos que intervienen directamente en la definición de estado de SUEÑO y VIGILIA. Nuestra mente, actúa y se desenvuelve en los dos campos con total libertad de acción. Su verdadera naturaleza, su auténtica capacidad sigue siendo un misterio.

1.- El Consciente, el YO del individuo, nuestra tarjeta de presentación al mundo físico, utiliza LA RAZÓN Y EL INTELECTO como instrumentos para enfrentarse al mundo. Durante la vida de vigilia es el hemisferio izquierdo el que domina, aunque no completamente, desde su limitada capacidad. Como vehículo de expresión, EL CUERPO FÍSICO y sus CINCO SENTIDOS.

2.- El Inconsciente, que a su vez contiene el INCONSCIENTE PERSONAL del individuo y el INCONSCIENTE COLECTIVO del que se nutre toda la humanidad, se desenvuelve en el mundo astral. Utiliza la CONSCIENCIA EMOCIONAL como instrumento y el CUERPO ASTRAL como vehículo para desenvolverse en él. Aunque aquí aparezcan separados para su mejor comprensión, los dos interactúan sin cesar en nuestras vidas.

La consciencia racional es la punta del Iceberg de la totalidad del rico mundo subterráneo que incluye todo lo que somos y hemos experimentado en nuestras vidas. El inconsciente viene a ser como las raíces del árbol que, aunque oculto, nos permiten SER.

Los sueños son el puente entre el consciente y el inconsciente. Aprovechan el momento en que el consciente no puede controlar para manifestarse a través de imágenes y símbolos revelando aquéllos contenidos que puedan estar ejerciendo una influencia en la vida del soñador.

Los sueños permiten que todo ello se manifieste abriendo las compuertas de la totalidad de nuestra psique, liberando sin barreras lo que de creativo hay en ellas.

Los sueños toman de la enorme base de datos del inconsciente las claves que necesita para su resolución, sin que ningún tipo de barreras emocionales, temporales o intelectuales se lo impidan. Cuanta más comunicación haya entre los distintos niveles, más integrado y feliz se encontrará el ser humano. De todos es sabido la influencia que unos y otros tienen entre si: tensiones emocionales pueden producir úlceras de estómago, tomar algo que dañe el hígado por ejemplo puede bloquear temporalmente la imaginación creativa.

Los sueños nos devuelven la información al consciente de qué es lo que realmente se grabó en estado de vigilia. Esto nos influye en nuestro comportamiento posterior y condiciona nuestro carácter y forma de vida.

Cuántas veces hemos oído la influencia que tienen hechos del pasado en nuestro presente y que marcan poderosamente nuestra capacidad de vivir la felicidad o el sufrimiento. Para eso nació precisamente el PSICOANÁLISIS, para encontrar las razones de nuestros bloqueos. Muchos de ésos bloqueos se grabaron siendo niños o inmaduros, creando sistemas de autodefensa para no sufrir. Eliminando los bloqueos, accedemos al encuentro de nuestro yo más profundo.

Con la experiencia de las lecciones aprendidas, la vida en el plano físico pasaría a ser una escuela de crecimiento y gozo, en lugar de una sucesión de acontecimientos aparentemente fortuitos que nos hacen padecer. Nosotros elegimos cómo y cuando aprender, el exterior sólo nos devuelve el reflejo de lo que llevamos dentro.

La verdadera libertad se ejerce actuando en nuestro entorno desde nosotros mismos como soberanos de nuestra vida y no como seres influidos por el miedo, la indecisión, las circunstancias o la educación. Asi que si logramos que los sueños nos revelen la auténtica información acumulada en el inconsciente, habremos dado un paso de gigante en la comprensión espiritual del objetivo de nuestra encarnación del alma. Ésa información está ahí al alcance de nuestra mano de tal forma que, si entramos en una habitación y nos piden que describamos lo que hay detrás nuestro, poco podríamos decir que nuestros sentidos físicos y nuestro consciente hubiera percibido.
Ahora bien, si nos hipnotizaran diríamos hasta el más mínimo detalle de lo que hay en la habitación con una fiabilidad absoluta. Ésa facilidad de captación la tenemos TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS sólo que para su comprensión sería mucho más útil que fuera traída a nuestro consciente para su integración.

La comunicación entre las dos facetas de la psique es tan poderosa que infinidad de nuevas terapias han surgido en los últimos tiempos capaces de REPROGRAMAR el inconsciente de forma que elimine lo antiguo o lo sustituya por algo nuevo que nos beneficie. Por poner algún ejemplo es el caso de la Programación Neuro Lingüistica o las Afirmaciones que utilizan el lenguaje o la Visualización Creativa que evoca imágenes produciendo emociones positivas.

Utilizadas desde que el mundo es mundo están la meditación, que suprime la acción de la mente (ése parloteo constante con nosotros mismos) para recibir (pasivamente) directamente el conocimiento de la fuente más pura que es nuestro Yo Superior. Con la oración, nuestra alma se relaciona (activamente) con las diversas divinidades que no son otra cosa que el reflejo de nosotros mismos. Rezar es hablar con Dios, meditar sin embargo es crear un espacio para recibirlo.

La relación entre el mundo consciente e inconsciente también tiene vehículos de comunicación, lo que llamamos intuición es una forma de conocimiento directo en el que no entra para nada nuestra razón. Es una ráfaga de certeza tal que normalmente no podemos identificar de dónde salió. Nuestra educación nunca nos enseñó a sacar partido de esa sabiduría que está ahí para quien quiera utilizarla. No es extraño comprobar que una idea aparentemente novedosa se cree y desarrolle simultáneamente en lugares muy opuestos de nuestro planeta. Las ideas "vuelan".

Tomemos el estudio de nuestros sueños como una fuente de conocimiento y a la vez una valiosa forma de Autoterapia. Y lo que se consigue es que las ondas positivas que emitimos al adquirir más sabiduría interna, influyen en nuestros semejantes como la piedra que arrojamos al lago. Cada una actúa en la siguiente, y ésta a su vez en la otra y así hasta el infinito.

sábado, enero 19, 2008

Ánima

Carl Jung creía que cada uno de nosotros lleva consigo tanto cualidades masculinas como femeninas, las cuales conjuntamente abarcan la totalidad de lo que somos.

El Ánima es el arquetipo de un hombre quien representa su alter ego femenino. Es la personificación de las cualidades femeninas en la psiquis de un hombre. Estas cualidades podrían incluir la receptividad, intuición, compasión, irracionalidad, profundidad emocional, la relación del que sueña con la naturaleza y su conexión con su propia inconciencia. El Ánima ha sido descrita como productora de estados de ánimo, mientras que el Animus es productor de opiniones.

En nuestros sueños: Si eres un hombre y has soñado con la poderosa representación de una mujer o has dado una fuerte respuesta emocional hacia ella, quizás hayas encontrado tu Ánima. En su aspecto positivo, el Ánima puede aparecer como una niña, ángel, Diosa. En su aspecto negativo, como bruja o una mujer seductora.

¿Qué tipo de cualidades tenía la mujer? Soñar con tu Ánima puede significar que necesitas integrar los aspectos femeninos de ti mismo. Si sentiste temor de ella, podría reflejar la incapacidad actual de enfrentar tu lado femenino. Por otra parte, si estás demasiado atraído hacia tu Ánima, entonces podrías proyectar sus cualidades en otras mujeres que conozcas en tu vida diaria, por lo tanto, estarías estableciendo expectativas irreales. También podría reflejar la tendencia actual a ser demasiado temperamental e irracional.

Aprendiendo y abrazando la representación arquetípica del sexo opuesto dentro de ti, éste te preparará mejor para entender la naturaleza del otro sexo.
Pasividad
Emociones
Intuición
Inconciencia

martes, octubre 09, 2007

Hablar consigo mismo.

Los sueños son tan misteriosos que apenas sorprende que los tratemos con extrema cautela o incluso que les tengamos un, poco de miedo.

Para empezar, no esta en nuestras manos no soñar (todos soñamos, todas las noches) y, en general, no podemos controlar nuestros sueños: en ellos nos encontramos a veces comportándonos como nunca lo haríamos en la vigilia, y ante lo que hacemos en sueños solemos asustarnos o indignarnos. Muchas personas tienen —o creen tener— sueños premonitorios, y para ellas dormir es una vía de acceso a la cuarta dimensión que les ofrece la posibilidad de viajar en el tiempo y ver el futuro. A veces soñamos nuestra propia muerte, o la muerte de seres queridos y, de manera supersticiosa, lo consideramos un presagio. En los sueños pueden aparecer los muertos, aunque suelen hacerlo para tranquilizarnos y bendecirnos.

Después de todo, no sorprende que hombres y mujeres siempre hayan tratado a los sueños con extrema cautela, o que en torno de ellos hayan proliferado supersticiones disparatadas: por ejemplo, que "se basan en los opuestos" (el que sueña con un muerto se enterará de un nacimiento) o que contar un sueño trae mala suerte, o que un sueño de un viernes contado un sábado se hará realidad aunque haya pasado mucho tiempo.

Quizá los seres humano reconocieron instintivamente en época muy temprana que ha confirmado el psicoanálisis moderno: que sea cual sea él modo en que se producen o los sentimientos que tengamos ante ellos, los sueños son una parte importante de nuestra conducta. En cierto sentido, somos nuestros sueños.

Pero, afortunadamente, solo en un sentido. Si soñamos que matamos a alguien, ello no nos convierte en asesinos, ni indica que en el futuro vayamos a matar a alguien. Ni siquiera quiere decir necesariamente que ellos nos gustarían. El significado mas probable es que queremos desembarazarnos de algo representado por la víctima, tal vez algún rasgo de él o de ella que reconocemos en nosotros mismos. Pero incluso esto es una generalización.

sábado, septiembre 15, 2007

El registro de nuestros sueños.

Lo primero que se debe tratar de hacer es tomar nota de todos los sueños que recuerde. Al principio puede ser que se despierte tres o cuatro veces por noche, porque hay un sueño por anotar. Con el tiempo la experiencia le dirá cuáles sueños son lo bastante importantes como para justificar todos los apuntes que pueda tomar, y cuáles puede "dejar pasar". Pero al principio es importante adquirir el hábito de tomar nota de todos los sueños.

Tenga en su mesa de noche un cuaderno -o, mejor aún, hojas sueltas- y un lápiz y, si quiere evitar que su pareja se despierte, también una linterna o una lámpara individual. Es importante tomar las notas lo antes posible después de despertar, abra el cuaderno, tienda la mano para tomar el lápiz, permanezca tendida unos instantes, permitiendo que el sueño, repose en su mente. Después anote el símbolo o incidente más importante del sueño. Si éste ha empezado a desvanecerse (como sucede a menudo) no trate desesperadamente de recordar; cuanto más empeño ponga, peor será. De nuevo permanezca quieta, deje que su mente juegue con la idea del sueño hasta encontrar algo.

Ya completamente despierta, anote la fecha y reserve unos minutos para iniciar su registro. Tal vez no tenga mucho tiempo, a no ser que haya puesto su reloj despertador para que suene media hora antes del momento en que suele comenzar su jornada. Pero por lo menos lea sus notas originales y añada algo que se le ocurra; descubrirá que, a menudo, puede ampliarlas considerablemente después de un intervalo de más o menos diez minutos.

Observe el estado de ánimo del sueño (feliz, triste, nostálgica). ¿Qué siente acerca del sueño en el momento de la revisión? (¿tranquilidad, miedo, preocupación, agrado?) Trate de recordar si algo en lo que pensaba en el momento de dormirse pudo haber provocado ese sueño, y tome nota de ello. Más tarde, cuando tenga tiempo libre, transcriba el sueño adecuadamente. Tal vez le resulte útil emplear una especie de formulario que te recomiendo al final.

Según Jung, la interpretación de los sueños se desarrolla en tres etapas. Primero hay que buscar las alusiones evidentes del sueño a la situación presente, a la vida del soñante en ese momento. Después se debe atender al "contexto cultural” del sueño: la relación con la época, tomando en cuenta no sólo su contenido real sino también su estado de ánimo y su atmósfera. En tercer lugar, Jung pone énfasis en el probable significado arquetípico: el sueño visto en el contexto de la vida del conjunto de la humanidad, los instintos y las emociones que todos compartimos como herencia natural de los milenios de desarrollo de la especie humana.

No se preocupe si al principio no logra captar el fundamento de la interpretación de los sueños, si no puede siquiera ordenar su sueño en una secuencia lógica, de modo que cuando haya terminado de registrarlo todavía parezca un revoltijo de incidentes o símbolos, y no una historia o un relato. Esto ocurre con frecuencia.

Lo principal es tomar nota de todo lo que se recuerde del sueño y de las reacciones inmediatas a él; tanto al soñar como más tarde, cuando ya esté despierta. Pensando en las respuestas emocionales muy a menudo se recuperarán símbolos o incidentes aparentemente olvidados; es muy importante anotar todo lo que se pueda. Al empezar a interpretar, todo lo relacionado con el sueño tiene que tomarse como un indicio de lo que el sueño quiso decirnos; absolutamente nada, aunque parezca superfluo, carece de importancia.

Fecha y Hora aproximada del sueño.
1.- Sueño: escriba el sueño en forma de relato (por fantástico que parezca).
2.- Animo: ¿Cómo se sintió durante el sueño?
¿Cómo se siente ahora?
Le parece que el sueño…
a) le advertía sobre algo
b) lo tranquilizaba
c) le dio consejo.... etc., etc.
3.- Simbolismo: ¿Cuál es el principal símbolo del sueño, y a quién o qué representa?
4.- Contexto: ¿Quién o qué podría haber provocado el sueño

domingo, septiembre 02, 2007

Pesadillas.

Las pesadillas son sueños alarmantes que nos despiertan y nos impiden reanudar nuestros sueños. Casi todos hemos experimentado un sueño que provoca ansiedad o miedo. Algunas personas sueñan con la misma pesadilla repetidas veces. Otros sufren pesadillas cuyo contenido cambia a pesar de contener el mismo mensaje. Son comunes sueños en que la persona se cae, es perseguida, atacada, llega tarde para un examen, es incapaz de moverse o gritar, está desnuda en público… este tipo de sueño suele reflejar la incapacidad del soñador para reconocer y resolver los conflictos en la vida real en relación al tema que muestra la pesadilla.

Es importante destacar que las pesadillas recurrentes intentan dar un servicio importante al soñador. Si, al tener una pesadilla, nuestra reacción es intentar olvidarla cuanto antes, entonces perdemos una ocasión para aprender de ellas y no haremos caso al mensaje que nos intentan transmitir. En este sentido, las pesadillas se pueden considerar como una forma de identificar y tratar problemas personales. A veces nos advierten sobre pautas de comportamientos actuales o desequilibrios psicológicos que debemos resolver. Si logramos hacer caso al aviso y buscar una solución en la vida real, dejaremos de tener la pesadilla, o volveremos a tener el sueño pero con otro final, la conclusión ideal, que representa la prueba definitiva de que hemos resuelto el problema.
Las pesadillas se tienen por uno de estos motivos:
. Un estado emocional débil
. Un recuerdo (consciente o subconsciente) de un acontecimiento traumático
. Un factor externo (el ruido que hace la calefacción o aire acondicionado al apagarse todas las noches) del que no somos conscientes pero que detecta nuestro cerebro, produciendo un cambio brusco en el sueño
. Una mala digestión si se duerme inmediatamente después de haber comido mucho.
. Una personalidad caracterizada por ansiedad, inseguridad o nerviosismo
Para controlar y curar las pesadillas recurrentes hay varias medidas que se pueden adoptar y son:
. Evitar el consumo de alcohol y estimulantes antes de dormir.
. Si duermes en una casa donde se escuchan ruidos ponte unos tapones en los oídos para comprobar si estos ruidos provocan un cambio brusco en el estado del sueño que te lleve a sufrir pesadillas.
. Intenta escribir toda tu pesadilla sobre papel, luego léelo en voz alta, rompe el papel en pedacitos y tíralo. Esto puede tener un efecto terapéutico que llegue a nuestro subconsciente.
. Transforma tu pesadilla en un sueño lúcido y controla los acontecimientos del sueño como si fueras el director de una película.
Si estás soñando que caes y eso te genera angustia, lo ideal sería que te dejaras llevar y que averiguaras en dónde caes y qué es lo que encuentras al llegar allí. Otra opción sería que mientras caes abrieras los brazos y echaras a volar. De esa forma puedes transformar una pesadilla en un sueño alegre y liberador.
Si en tu pesadilla alguien te persigue puedes darte la vuelta y enfrentarte al perseguidor. Si no te atreves a hacerlo en tu forma natural puedes transformarte en otra persona o tal vez quieras hacerlo en forma de animal, como en un lobo, un oso... Los personajes de los sueños sólo son malos mientras uno les tengamos miedo y retrocedamos ante ellos.
Las pesadillas son una subcategoría de los sueño y su diferencia radica en su contenido emocional o atemorizador que generan gran impacto en quienes las viven.
Las pesadillas son la manera que tiene nuestro inconsciente de enviarnos mensajes para que despertemos a nuestra realidad, para que nos veamos como estamos actuando y mejoremos el camino.

jueves, julio 12, 2007

Análisis o interpretación de Sueños.

Los seres humanos vivimos cada noche, mientras dormimos, extrañas y misteriosas aventuras, nuestros sueños. En los tiempos pre-científicos fueron considerados como mensajes sobrenaturales, como una manifestación benigna u hostil de poderes supra-terrenos, demoníacos o divinos y la interpretación de los mismos estaba reservada a unos pocos “iniciados”.

La evolución de las ciencias psíquicas ha arrojado ya suficiente luz sobre los actos de premonición, como para que nos permita no considerar vana la búsqueda presagios o advertencias en la trama de los sueños. Una interpretación más moderna tiene en cuenta todos los factores que influyen en la vida del ser humano, estudiando el fenómeno como auténtica y sincera expresión de la mente, liberada de los lazos de la racionalidad.

Las condiciones de sus génesis, se relaciona con la vida psíquica despierta, su dependencia de estímulos percibidos durante el sueño, singularidades en su contenido que repugnan el pensamiento despierto, etc. La base de la vida onírica es un estado especial de la actividad psíquica que se considera superior a la normal. Los sueños nacen de los estímulos anímicos y representan manifestaciones de fuerzas psíquicas que durante el día se hallan impedidas de desplegarse libremente.

La analogía de una imagen onírica con un hecho puede ser directa, simbólica o inversa. Cada mentalidad refleja las virtualidades anunciadoras del provenir según su condición receptiva. La observación personal revelará a cada uno, en cual de los tres sentidos (directo, simbólico o inverso) ha de considerar su sueño. Si posee condiciones para sentir la premonición en el modo directo soñará encontrarse ya en posesión de aquello que desea y al mismo tiempo sentir una fatiga y una lasitud considerables. El modo simbólico se traducirá mediante un sueño en el que se vería corriendo largo tiempo tras un vehículo en marcha y al que terminará dando alcance. El modo inverso podría ilustrarse mediante el abandono del proyecto y el consiguiente contratiempo y frustración.

La mayor parte de los humanos tienen sueños simbólicos. La inversión de los presagios coincide con un carácter temeroso o extremadamente circunspecto.

La premonición por las imágenes directas es sumamente rara, tiene lugar excepcionalmente cuando se prepara una eventualidad en extremo importante y se da en ciertos sujetos predispuestos, entre los que se reclutan los médiums y los sonámbulos lúcidos. Cuanto más claras y precisas son las imágenes vistas en sueños, más inevitables serán las fatalidades presagiadas o más seguros los triunfos.

domingo, junio 03, 2007

La loca de la casa.

Sabemos, por los Laboratorios de Sueños, que por noche se producen cinco períodos de sueños con imágenes. Dos o tres sueños en cada oportunidad, quince por noche. Sabemos que en los períodos de sueño profundo, donde se creía que no soñábamos, también soñamos. Sabemos que seguimos soñando de día, aunque el ruido diurno impide que nos conectemos con esos sueños: “la vida es Sueño". "¿Adónde van a parar entonces mis sueños? si no los recuerdo". Cada vez más personas dicen no recordar y, muchos, no soñar. No es así, todos soñamos
¿Cuáles son las razones del olvido? Comemos, respiramos mal, nos intoxicamos con remedios que muchas veces nos enferman aún más. Nos alimentamos con demandas, obligaciones, lo que se espera de mí, lo que tengo que hacer: las ideas también intoxican al alma. Hacer, hacer, no hay tiempo para soñar y menos aún para jugar. La fantasía, esa “loca de la casa" fue, hace mucho tiempo, proscripta de nuestra “realidad” y ella descansa, como una flor olvidada en el vaso, en algún lugar al cual no tenemos acceso. La buhardilla de nuestros sueños y fantasías.
Nos enseñaron a no soñar ¿será entonces que estamos todos muy enfermos? ¿O los sueños hacen por nosotros lo que tienen que hacer, con prescindencia de que los recordemos o no? Esto último es cierto, y también es cierto "que la mesa del señor esta servida" y no nos acercamos a ella para gozar de sus manjares. Volver a recordar nuestros sueños, volver a jugar y conectarnos con nuestras fantasías (ensoñaciones diurnas, proyectos, utopías) es volver a conocer el lenguaje olvidado como decía Erich Fromm, donde los dioses y nuestra alma nos hablan, nos envían sus mensajes, anticipándose muchas veces a lo que luego se hará destino, o lo que es aún más importante, son colaboradores de¡ cumplimiento de nuestro daimon, nuestro sino, lo que vinimos a hacer al mundo como tarea principal: nuestro talento, nuestro don. La realización de nuestro Sí mismo, según Jung.
Esto no debemos confundirlo como que debemos “interpretar” esos materiales con los que se alimenta el alma (sueños, fantasías). Todos soñamos, muy pocos "interpretan" sus sueños. Pero todos podemos vivenciarlos. Son partes de nuestra realidad interna, son nuestras experiencias más profundas. Así como hacemos nuestra la fantasía de una película y merced a nuestra identificación con los personajes y la peripecia contada, vivimos en un hora y media, lo que en nuestra vida de "no ficción" nos llevaría años, así también nuestros sueños y fantasías, nos cuentan nuestras propias películas. Somos guionistas, escenógrafos, actores principales y antagonistas. Estas películas internas son nuestra realidad, es más, anticipan nuestra realidad. El cerebro reacciona igual ante algo que vemos, como ante algo que imaginamos. No diferencia ficción de realidad. Un terapia exitosa no presupone modificar una realidad histórica, algo que nos pasó o que creemos que nos pasó. Tan sólo nos da la oportunidad de ver esa realidad de alguna otra forma que nos haga sufrir menos. En cierta forma nuestro pasado es una película que nos contamos sobre nosotros mismos, pero que podemos contar de muchas formas diferentes. Para eso es imprescindible amigarnos con "nuestra loca de la casa", la fantasía y los sueños, diurnos o nocturnos.
No recordamos nuestros sueños, pero sí podemos fabricarlos, atrevemos a armar diferentes versiones sobre nosotros mismos, a fantasear sin temor a que nos llamen la atención porque "estamos distraídos" y llamen a nuestros padres para que nos disciplinen y nos vuelvan a la realidad: hay que aprender y dejar de mirar por la ventana. Pero no es esa quizás, la peor censura. La principal es la que ejercemos nosotros mismos. No dejamos que salga lo que salga, no nos atrevemos a cantar, bailar, a componer un cuento, una poesía, a dibujar libremente. Tiene que ser la mejor poesía, la mejor danza, aquello que se espera de nosotros y que yo espero de mí. Nuestras exigencias ahogan la creatividad espontánea, de dejar salir lo que tenga que salir sin juicios de valor ni estéticos. No dejamos hablar al alma, sofocamos su decir en función de lo que debería decirse.
Recuperemos la capacidad de jugar sin expectativa de ganar o perder, sólo jugar. De soñar y fantasear libremente. Nos va en ello la salud. Recuperemos a '”la loca de la casa" es una bellísima persona, no merece ese destino de buhardilla. Lo mejor de nosotros está aún por suceder.

sábado, mayo 26, 2007

Agua

El Agua, es un símbolo arquetípico, que se encuentra representado en todas las culturas con un rol importante. Es un símbolo del inconsciente por excelencia, el agua en todas sus formas, sugiere las profundidades de la imaginación.

El agua constituye uno de los cuatro elementos y es fundamental para la vida. Es un símbolo de la vida del soñador, se puede decir que sin agua no hay vida. El agua esta presente en todos los momentos de la vida y es utilizada no solo para poder generar vida, sino también forma parte de todas las consagraciones humanas.

La importancia de este elemento creador y conservador, solo donde existe el agua se desarrolla y se mantiene la vida, se expresa vigorosamente en la simbología onírica.

Los sueños de agua, llevan a nuestro mundo inconsciente, a nuestras profundidades, a emociones que nos acarician o nos desconciertan, depende de: si el agua esta tranquila y limpia, agitada o sucia, o aún mas, inmóvil y estancada. En nuestros sueños se asocia con los estados de ánimo y el fluir de la energía emocional. El inconsciente, representado obsesivamente por los sueños de agua, reivindica una atención particular: el soñador debería escuchar más atentamente la propia voz interior, el propio universo emocional.

El agua se consideraba en la antigüedad como símbolo de la resurrección y de la vida.

domingo, mayo 06, 2007

Los sueños y la realidad.


A veces existe escasa relación entre los sucesos de los sueños y los de la vida real. Puede que en nuestra vida diurna estemos experimentando estrés y ansiedad, por ejemplo, pero que por otro lado estemos gozando de sueños eufóricos; otras veces, el éxito y la felicidad diurnos parecen socavados por sueños sombríos.

Esta incongruencia aparente puede ser sencillamente un desfase, que refleja un retraso por parte del inconsciente en cuanto a su capacidad de absorber y responder a los acontecimientos del día. También puede indicar una falta de comunicación entre los niveles consciente e inconsciente de nuestro psiquismo. Con mayor frecuencia, sin embargo, la discrepancia viene dada por el instinto natural de la mente inconsciente de compensar los extremos de humor experimentados en la vigila.

El nivel inconsciente tiende a ser cauto en tiempos de alegría, y optimista frente a decepciones conscientes: los sueños son uno de los útiles de que puede servirse para mantener el equilibrio en nuestro mundo interior.

Al ponernos en contacto con el inconsciente, los sueños tienen la facultad de iluminar zonas envueltas en la oscuridad, garantizando que mantengamos el equilibrio. En un sentido real, nos ayudan a afrontar los altibajos de la vida cotidiana.

Esta ayuda se puede buscar activamente, en lugar de esperar pasivamente que llegue hasta nosotros, inventando un sujeto soñante que se pasee por nuestra mente durmiente. Nuestro sujeto soñante es como el compañero imaginario que podamos haber tenido de niños. Tal ayudante de sueño puede representar la persona que aspiramos ser, o un aspecto no reconocido de nuestro propio yo.

sábado, abril 07, 2007

El escenario de los sueños.

Los sueños están ambientados en su mayoría en escenarios familiares que reflejan los recuerdos e intereses más inmediatos de la persona que sueña y, por tanto, se encuentran inmersos en un contexto cultural y social concreto.

Se sabe que uno de los escenarios, más recurrentes es la propia casa, aunque tal como demostrara Jung en el sueño que le ayudó a inspirarse en su teoría del inconsciente colectivo, el escenario más mundano en apariencia puede estar provisto de una considerable carga de información simbólica.

La casa donde transcurre el sueño de Jung representa su propia psique, y sus diferentes plantas van adentrándose de forma progresiva en su inconsciente hasta llegar al “hombre primitivo” que vive en el sótano. A raíz de sus sueños, Jung animo a sus colaboradores a analizar cada vez con mayor profundidad el escenario en que transcurrían los sueños para desvelar su significado simbólico. Y es que una casa, por poner un ejemplo, puede significar, de forma progresiva, el cuerpo de la persona que sueña, su mente, el cuerpo de su madre e, incluso, por medio de una característica transposición onírica, la casa, o familia de su padre.

Por lo general, cuanto más creativa e imaginativa es la persona que sueña, tanto más probable es que afloren estos niveles progresivos de significado, así como que el escenario donde transcurren los sueños sea mas variado, colorido y llamativo.

Son muchos los pintores afines al surrealismo, que se han inspirado en escenarios o paisajes tomados directamente de los sueños. Y es precisamente la yuxtaposición de lo habitual y lo extraordinario, lo que confiere a sus cuadros ese inconfundible aire onírico. Al igual que sucede con los elementos mas obvios y destacados de un sueño, cualquier elemento del escenario puede experimentar una súbita transformación.

Lejos de ser meros telones de fondo, los paisajes de los sueños también se «viven» y generan experiencias, corno cuando transmiten una impresión de soledad o, por el contrario, provocan una extraña sensación de bienestar. Cuando sus contornos son suaves y despiertan sentimientos de gran intensidad, pueden simbolizar el cuerpo, sobre todo el de la madre de la persona que sueña.

Por otro lado, los escenarios en que transcurren los sueños pueden representar también la topografía de la propia mente, de modo que un barrio desconocido situadlo en una zona apartada de la ciudad puede muy bien simbolizar el inconciente. Asimismo, las escenas nocturnas suelen aludir a las más oscuras profundidades del propio yo interior.

A la hora de interpretar los sueños, es fundamental recordar los detalles de su escenario y su paisaje si se desca descifrar el significado completo que se oculta tras ellos. Si el sueño tiene lugar en un jardín, ¿ese es de diseño formal o más bien informal? ¿Se trata de un jardín bien cuidado o por el contrario las plantas crecen en el selváticamente? O si en el sueño hay una carretera, ¿ésta tiene curvas y vuelve sobre sí misma, o bien es de trazado recto y permite volver a casa cómodamente?

Al analizar los sueños con técnicas como las de Fritz PerIs, que incluye la dramatización de todos aquellos aspectos que se han logrado recordar del sueño, incluso los elementos en apariencia más insignificantes de un escenario pueden revestir una importancia fundamental.

Dado que los distintos elementos que parecen en un escenario pueden representar a personas o aspectos de la personalidad del soñador completamente diferente, es importante establecer, en la medida de lo posible, qué relación existe entre cada uno de esos elementos y la persona que lo soñado. ¿Es dueña esta última del escenario, o bien éste está asociado, siquiera de forma extraña, con alguien de su entorno? ¿Qué emociones hace aflorar el escenario? Si pudiera hablar, ¿qué diría?

Cuanto mayor sea el detalle con que se analicen los sueños, tanto más vividos e intensos se perfilarán los escenario en que transcurren, y tanto más fiables serán como canal de la consciencia del sueño.

lunes, marzo 19, 2007

No hay nada mas universal que nuestros sueños

Todo lo que vemos y sentimos a nuestro alrededor, las montañas, los valles, los ríos, todo lo hemos soñado. Las estrellas, el sol, la luna, la tierra, la risa, las lágrimas y los niños, todo empezó con un sueño. Por la noche, en todo el mundo, los seres humanos cierran sus ojos, abandonan sus mentes diurnas y se dejan transportar a una tierra diferente.

¿Podemos Volar? ¿Podemos saltar por encima del abismo del tiempo y hacer visitas lejanas? ¿Podemos cambiar nuestra forma en un destelo de pensamiento, o fundirnos en el océano o en una montaña? ¿Podemos reunirnos y hablar con aquellos que han muerto o con los que aún no han nacido?
Por supuesto que podemos; hacemos estas cosas todo el tiempo en nuestros sueños. Podemos levantar un rascacielos sobre un lecho de nubes, viajar mas allá de la velocidad de la luz al fin de la galaxia, bailar o nadar en un mar sin fondo.

Pero soñar es soñar y despertar es despertar, desde nuestra infancia hemos mantenido esto bien separado. Hasta en el idioma reconocemos la diferencia entre los dos: “Un sueño es solo un sueño” “Debes estar soñando” “Es un lindo sueño” “Sigue soñando” “Eres un soñador” “Solo es un sueño”.

En Occidente hemos aprendido que los sueños, no son reales. Nos han enseñado que son las proyecciones de la mente en vigilia, por un cumplimiento de un deseo, del subconsciente.
A fin de cambiar nuestro pensamiento, primero debemos cambiar un poco nuestro idioma. La mayoría de nosotros cree que la conciencia está relacionada con la situación de estar despiertos. De manera similar, tendemos a considerar la inconsciencia como la característica de un estado de sueño.

Al referirnos a los sueños como inconsciente, decimos que los sueños son, o bien inferiores a la conciencia o no tienen ningún tipo de conciencia.

Nos han enseñado a creer que los sueños son malos o irreales, pero una creencia no necesariamente tiene que ser la verdad. Las creencias son cosas que nos enseñan, pero las verdades son las que descubrimos. De alguna manera, creemos que nuestros ojos nos dicen qué es lo real. “Abra sus ojos”, es otra manera de decir: “Mire la realidad”.